
Como ya de costumbre y esta vez el rival sorprendiendo, La Academia cayó frente a Huracán por un claro 3-1. Racing no fue nada, no tuvo identidad, no tuvo alma, no tuvo fuerzas. Los goles los convirtieron Filipeto, Díaz y Toranzo. Para los de Caruso, Grazzini.
Racing fue el claro dominador en el primer tiempo y obtuvo situaciones pero con mucha imprecisión cuando llegaba al arco. La falta de definición en el equipo se demostró. La Academia se durmió y llego el primer gol de los de Parque Patricios después de un corner. Filipetto solamente la empujo tirándose al piso.
Los de Avellaneda empezaron a reaccionar y tuvo una situación que pareció gol luego de un cabezazo de afuera del área de Mercado, pero el arquero de Huracán la alcanzo a sacar de un manotazo en la linea. Cuando se iba el primer tiempo, en un contragolpe el globo encuentra con el segundo gol.
En el complemento, Racing mostró muy poco fútbol. Entro Grazzini y empezó a manejar la pelota. Pasados los 15 minutos, Lugüercio provoco un penal y Ramírez lo ejecuto. Increíblemente y para colmo, lo atajo Monzón y el partido siguió 0-2. Después de eso, se noto que los de Caruso tuvieron un golpe anímico gigante y al poco tiempo, Toranzo clavo un derechazo al ángulo izquierdo de De Olivera (un golazo).
La Academia no mostró nada luego de eso. Solamente el gol de Grazzini cuando armaba una linda jugada.
No se logra recuperar la actitud y el juego de el torneo pasado. El jueves que viene, Racing se enfrenta contra Boca y Caruso se juega la continuidad en la Academia.
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